Deparan estanqueidad (IP 67) y protegen de la humedad, agentes atmosféricos, aceites, grasas, gasolinas, etc. Se adhieren bien sobre plásticos y pueden operar de -50 a 160°C. Endurecen en segundos. Se usan para sobremoldear conectores de automóvil e informáticos y cápsulas de dispositivos electrónicos, en las industrias de cableado y montaje de circuitos impresos.