La resistencia al impacto ha sido probada en “tags” (etiquetas) y “transponders” de gran tamaño en caída libre desde 4 m de altura. Se suministra sobremoldeada para proteger el bobinado, incorpora una base plástica para la absorción de esfuerzos de impacto, vibración y torsión. Está disponible con 10 valores desde 1 mH a 12 mH y factores de calidad entre 20 y 40.
Existe una gama para aplicaciones electromédicas en baja frecuencia a 12 kHz. Ha sido calificada de acuerdo al estándar de fiabilidad AECQ200, lo que permite su aplicación en sistemas RFID de automóviles, ferrocarriles o aeronáutica. Los usos principales son RTPMS (Remote Tyre Pressure Monitoring System) y KES (Keyless Entry System). Se destacan como principales ventajas su flexibilidad y adaptabilidad en tarjetas de circuito impreso (PCBs) horizontales y verticales.