Y alcanza rendimientos de más del 80%. Su corriente precisa (±5%) asegura iluminación uniforme. Su pin de detección de sobretensiones, con umbral de 37 V, evita componentes externos. En caso de circuito abierto de un led, fija la tensión de salida a un nivel inocuo al transistor: no circula corriente por los leds ni se daña el controlador (sin el zener común en estas protecciones).
En caso de cortocircuito en un led, asegura que sigue circulando la misma corriente por el resto, que sigue encendido. Se fabrica según proceso BiCD de 0,6 µm, con tensión no disruptiva de 40 V. Se aloja en SOT23-6 (2,9x2,8x1,3mm). Se destina a retroiluminar LCDs en color de teléfonos móviles, PDAs y otros equipos portátiles.